Ante el descarrilamiento del convoy del metro en la tarde de este viernes, 13 de febrero, el Ayuntamiento de Armilla exige explicaciones de las circunstancias por las que se ha producido y lamenta profundamente que la calidad de este servicio público se esté viendo gravemente comprometida en las últimas semanas.
Este incidente viene a sumarse a las tres semanas en las que los usuarios del metro de Armilla se han visto sin servicio y con una deficiente alternativa de autobuses lanzadera, claramente insuficiente, y con importantes carencias.
Al lugar del descarrilamiento se ha desplazado la alcaldesa de la ciudad, Loli Cañavate, para interesarse por lo sucedido y conocer de primera mano las circunstancias que han conducido a este incidente. Para Cañavate, por suerte, no ha causado daños personales, “pero estamos ante un incidente que podría haber tenido peores consecuencias”. “Esperamos que episodios como éste no vuelvan a repetirse y que la fiabilidad del servicio de metro pueda recuperarse de cara a la ciudadanía”. Entretanto el Ayuntamiento sigue esperando explicaciones de lo sucedido.
