La Casa de la Cultura acoge la celebración solemne del nombramiento como Hijo Predilecto de Almuñécar, a título póstumo, de Antonio Díaz Aragón.
El concejal de Relaciones Institucionales, Alberto Manuel García Gilabert, dio lectura al acuerdo plenario, tras lo cual el alcalde hizo entrega de la distinción, que fue recogida por su viuda, Edelmira Rodríguez, acompañada de toda su familia.
Ruiz Joya destacó la huella de Díaz Aragón en la Semana Santa sexitana, señalando que "fue decisivo para que no se apagara, para que creciera y se dignificara", contribuyendo "a que tradiciones como El Paso perduren en el tiempo y se transmitan de generación en generación como una forma de sentir y de querer a Almuñécar".
Además, las nietas de Antonio Díaz fueron las encargadas de leer un emotivo discurso dedicado a su abuelo, usando los chascarrillos y el humor irónico que usaba su abuelo, que conmovió a los asistentes en un momento especialmente significativo del acto.
Para finalizar, Ruiz Joya subraya que la jornada de ayer ha sido "un reflejo de lo que somos como pueblo, aunando tradición, memoria y reconocimiento, y poniendo en valor a quienes han contribuido, desde distintos ámbitos, a construir la identidad de Almuñécar".
