AVITARGRANADA denuncia el colapso de la autovÃa Granada-Motril mientras la Junta avala una terminal de megacruceros con hasta 20.000 cruceristas al dÃa por esa misma carretera
Reclama informe vinculante del Ministerio de Transportes antes de autorizar una concesión privada en el puerto motrileño durante 25 años, ampliable hasta 50, con impacto directo sobre la A-44, Granada, la Alhambra, el AlbaicÃn y la Costa Tropical
AVITARGRANADA (Asociación de Viviendas TurÃsticas y Alojamientos Rurales de la provincia de Granada) ha denunciado la enorme contradicción polÃtica de la Junta de AndalucÃa, el Ayuntamiento de Granada y el Ayuntamiento de Motril ante el colapso de la autovÃa Granada-Motril. Tras la información publicada por el diario 'Ideal' sobre la saturación de la A-44 y el cruce de reproches entre administraciones, AVITARGRANADA considera una hipocresÃa mayúscula que la Junta critique al Gobierno de España por una autovÃa que ya se reconoce insuficiente y, al mismo tiempo, sea una de las principales valedoras polÃticas de la instalación en Motril de una terminal privada de megacruceros.
La contradicción, según la entidad, es evidente: por un lado, la Administración andaluza exige soluciones al Ejecutivo central por el colapso de la autovÃa; por otro, impulsa una infraestructura portuaria privada que podrÃa añadir miles de desplazamientos masivos precisamente por esa misma carretera.
"Si la autovÃa Granada-Motril ya está colapsada, ¿cómo puede la Junta apoyar una terminal de megacruceros que puede traer hasta 20.000 cruceristas en un solo dÃa, con subida masiva a Granada por la mañana y regreso concentrado al puerto por la tarde?", ha criticado Antonio Jesús Castillo GarcÃa, presidente de AVITARGRANADA.
La asociación considera especialmente grave que la consejera granadina de Fomento de la Junta de AndalucÃa, RocÃo DÃaz, critique la falta de capacidad de la autovÃa mientras su propio Gobierno autonómico avala polÃticamente un proyecto que agravarÃa el problema. Para AVITARGRANADA, no se puede denunciar el atasco con una mano y alimentar el atasco con la otra.
La A-44, autovÃa Granada-Motril, es el principal eje de conexión entre Granada, su área metropolitana y la Costa Tropical. En periodos punta ya registra importantes episodios de congestión, largas retenciones y esperas para acceder o regresar de la costa. Además, no existe una alternativa ferroviaria operativa entre Motril y Granada que pueda absorber esos flujos masivos de visitantes.
Por ello, la asociación exige que el expediente de la terminal de cruceros no pueda resolverse sin un informe vinculante del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sobre tráfico, seguridad vial, capacidad de la A-44, accesos metropolitanos, impacto ambiental, emisiones, transporte colectivo y escenarios de máxima ocupación.
"No basta con hablar de medias anuales ni de porcentajes inventados. Hay que estudiar qué ocurre el dÃa en que desembarquen miles de cruceristas a la vez, suban todos por la mañana hacia Granada y regresen todos por la tarde hacia Motril. Ese es el escenario real que hay que analizar", ha afirmado.
AVITARGRANADA recuerda que la concesión solicitada por MDT Port Investments, S.L., vinculada al grupo mexicano ITM Group, se plantea sobre una superficie de 2.494,55 metros cuadrados, apenas unos metros por debajo del umbral legal de 2.500 m² que permite, en determinados supuestos, el otorgamiento directo. Para la asociación, este dato refuerza la sospecha de que se está intentando trocear el proyecto original para adjudicarlo de forma directa, sin concurso público real y sin una evaluación global de sus impactos.
"No estamos ante una pequeña infraestructura inocente. Estamos ante la posible primera pieza de una terminal privada de megacruceros en un puerto público, durante veinticinco años ampliables hasta cincuenta, con capacidad para alterar la movilidad, el modelo turÃstico y la vida cotidiana de Granada durante décadas", ha indicado Castillo GarcÃa.
La asociación denuncia también que la Junta de AndalucÃa, el Ayuntamiento de Granada y el Ayuntamiento de Motril estén actuando como promotores polÃticos de una empresa privada sin exigir previamente todos los informes necesarios al Gobierno de España, al Ministerio de Transportes, al Ministerio de Cultura, al Ministerio de Turismo, al Patronato de la Alhambra, a la UNESCO, a la Unión Europea y a las asociaciones vecinales de los barrios afectados.
A los problemas de tráfico se suman los impactos sobre Granada capital, la Alhambra, el AlbaicÃn, el Sacromonte, el Realejo, la Carrera del Darro, el paseo de los Tristes y el centro histórico. Son espacios habitados, patrimoniales, estrechos y ya sometidos a una enorme presión turÃstica. La Alhambra, el Generalife y el AlbaicÃn forman parte del Patrimonio Mundial protegido por la UNESCO, por lo que cualquier actuación que pueda incrementar de forma masiva los flujos turÃsticos debe ser evaluada con la máxima cautela.
"Granada no puede convertirse en el aparcamiento turÃstico de una terminal de megacruceros. No se puede vender como oportunidad económica lo que puede terminar agravando el colapso de la carretera, saturando los barrios históricos y deteriorando la convivencia vecinal", sostiene AVITARGRANADA.
La asociación recuerda el precedente de Venecia, donde la presión de los grandes cruceros sobre una ciudad Patrimonio Mundial obligó a adoptar medidas drásticas. Granada no puede esperar a que el daño sea irreversible para reaccionar.
AsÃ, insiste en que no se opone al desarrollo del puerto de Motril ni al progreso económico de la Costa Tropical, lo que rechaza es que se pretenda autorizar una terminal de megacruceros privada sin concurso suficiente, sin transparencia, sin informes vinculantes, sin evaluación ambiental y de movilidad completa, y sin escuchar previamente a Granada, a sus barrios y a las administraciones directamente afectadas.
Por todo ello, AVITARGRANADA ha exigido en las alegaciones presentadas a este expediente que se está tramitando por la Autoridad Portuaria de Motril la paralización inmediata del expediente hasta que se incorporen informes vinculantes sobre movilidad, tráfico, seguridad vial, impacto ambiental, Patrimonio Mundial, capacidad turÃstica, fondos europeos y afección a la A-44.
"Criticar el colapso de la autovÃa y, al mismo tiempo, apoyar una terminal que puede meter hasta 20.000 cruceristas diarios por esa misma carretera no es planificación: es una irresponsabilidad polÃtica mayúscula", concluye la asociación.
















