La rotura de un tacón en una discoteca de Almuñécar se salda con dos jóvenes hospitalizados
La dirección del establecimiento anuncia la investigación y depuración contundente de responsabilidades "ante la gravedad de lo sucedido"
Entrada la madrugada del pasado sábado 8 de agosto, en la conocida discoteca de Almuñécar, situada en los bajos del Altillo, la rotura del tacón de una joven derivó en un grave altercado tras la presunta agresión sufrida por los tres clientes por parte de los guardias de seguridad, que se saldó con dos de ellos hospitalizados.
Fueron ellos mismos, tres conocidos jóvenes del municipio, los que presentaron la denuncia y lo hicieron público en sus redes sociales, mostrando fotos de su estado al llegar al Centro de Salud de Almuñécar, desde dónde fueron derivados al Hospital Comarcal de Motril, “siendo uno de ellos intervenido por un golpe recibido con una porra”.
Los denunciantes piden que se tomen medidas legales contra esta “gran injusticia” y afirman no ir contra de la discoteca sino contra la empresa de seguridad contratada.
ASÍ RELATAN LOS HECHOS
“Llegamos a la discoteca mi hermano, mi novio y yo como cualquier noche. Nada más entrar, para empezar, la formas en las que le dicen a mi novio que no puede pasar con la gorra no son las correctas, no lo dicen con respeto y educación. Todo lo contrario. Igualmente hacemos caso y gorra fuera.
Nos fuimos a la barra de fuera a pedir unas copas y una vez las teníamos, en el trayecto hacia dentro de la discoteca, se me rompe un tacón. Nos paramos a intentar arreglarlo y al no poder, terminó quitándome ambos ya que no podía caminar con uno sí y otro no como es normal. Mi hermano se dirige a uno de los encargados (con el que tiene confianza) y le dice si por casualidad tendrían por ahí algunas chanclas de propaganda o de los objetos perdidos que no sean de nadie. Éste le responde que va a mirar. Mientras tanto pasan 2 minutos aproximadamente en los que nos quedamos ahí mismo esperando respuesta.
A la que cuando giramos la cabeza vemos a uno de los porteros dirigiéndose a mí a voces y de malas formas diciéndome: “pero niñata tú qué haces así, ¿Qué te crees que estás en el salón de tu casa o qué?”
A lo que mi hermano le responde: “antes de hablarle así, infórmate primero porqué está descalza porque no es por gusto, que se le han roto los tacones”.
Y cuando queremos volver a darnos cuenta le mete tremendo empujón a mi hermano que lo tira junto con la valla que tenía atrás de él para el suelo.
Obviamente mi hermano se levanta a defenderse después de no venir para nada a cuento. Y mi novio como es normal también le recrimina que para que me tiene que hablar así sin primero decir las cosas bien.
Cuando queremos darnos cuenta ya los han arrastrado fuera de la discoteca y van todos los porteros contra ellos dos a apalearlos con las porras extensibles que sacan por la cara, (arma totalmente prohibida para su uso y tenencia a cualquier particular siendo este motivo de delito). Los seis energúmenos contra ellos dos solos.
En el trayecto de uno de ellos hacia la zona en la que ya estaba toda la trifurca (en la que por supuesto mi hermano y mi novio estaban defendiéndose como podían), intento parar y hablar de buen rollo con el que anteriormente me había hablado mal y empujado a mi hermano y le digo “escúchame tranquilízate que ha sido una tontería e intenta decir las cosas de otra manera la próxima vez”.
Cuando me quiero dar cuenta casi no termino la frase y ya estaba reboleada en el suelo del empujón que me mete con previo pisotón de tobillo a malas, el cual me deja retorciéndome de dolor en el suelo. Y se va directo a sumarse a sus compañeros a apalear a mi hermano y mi novio. Se mete gente del pueblo, (conocidos de mi hermano) a ayudarles porque la diferencia de fuerza y armas era abismal. Sabe dios como los hubiesen dejado si no hubiesen recibido ese apoyo de la gente del pueblo.
Finalmente consiguen pararles y nos alejamos del sitio después de esa paliza que nos dieron por el simple hecho de “estar descalza 2 minutos por no tener nada que ponerme”.
Ellos tan campantes a seguir “trabajando”. Y nosotros para urgencias como podemos.
Yo termino magullada y con el pie sin poder apoyarlo rabiando del dolor, mi novio con la nariz echada abajo chorreando sangre, con un dolor en los testículos que se moría (ya que encima de todo fueron a dar en zonas tan íntimas y dolorosas como esa zona, acto de muy poco hombre por su parte) y todo lleno de arañazos de los latigazos de las extensibles. Y mi hermano también con el tobillo como una bota y la cara hinchada de los golpes de las porras y con mucho dolor de cuello.
A mi novio y a mí nos derivan a Motril ya que no hacen radiografías en Almuñécar.
Yo termino sin nada, roto, pero con un esguince grave y mi novio no se rompió ningún hueso de la nariz, pero la tiene súper hinchada y morada. Además, lo tienen que dormir pinchándole fentanilo del dolor tan grande que siente en los testículos. A mí me dan el alta a las horas, pero a mi novio no, la cosa pinta mal al realizar la ecografía y tienen que operarle de urgencia de un testículo que terminan extirpándole. Lo dejan ingresado. Y aquí seguimos. En el hospital, con un cuadro de ansiedad y un estado de shock por lo ocurrido que no asimilamos, cuando tendríamos que estar trabajando en nuestro restaurante en pleno mes de agosto como estamos”.
EL COMUNICADO DE LA DISCOTECA
“Desde Big Bang queremos expresar nuestro más profundo pesar y repudiar de forma enérgica los lamentables acontecimientos sucedidos en la pasada noche del sábado 8 de agosto.
En nuestro establecimiento rechazamos rotundamente cualquier acto de violencia agresión o conducta que falte al respeto, independientemente de quien provenga. Nuestro propósito como empresa es claro: el mayor deseo y compromiso de que todas las personas que nos visitan puedan disfrutar del mejor ocio con todas las garantía de seguridad, tranquilidad y bienestar.
No toleramos comportamientos que pongan en riesgo la integridad de nuestros clientes ni de nuestro personal ya que van completamente en contra de nuestros valores. Por este motivo, ante la gravedad de lo sucedido, informamos que la empresa ya ha puesto en marcha las pertinentes medidas de comprobación e investigaciones exhaustiva de los hechos para esclarecer exactamente qué ocurrió.
Queremos dejar claro que no nos temblará el pulso a la hora de depurar responsabilidades. Una vez finalizada la investigación actuaremos con contundencia y tomaremos las medidas disciplinarias y legales oportunas ante él o los responsables de estos inaceptable actos.
El respeto y la seguridad no son una opción, son una norma inquebrantable para absolutamente todo el mundo en nuestro establecimiento.
Deseamos una pronta y total recuperación a las personas que se han visto afectadas en esta desagradable y repudiable situación”.
















