La actividad sísmica continúa en la provincia de Granada después de varios días de terremotos y réplicas que han generado preocupación entre la población. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) mantiene el seguimiento de una serie sísmica localizada principalmente en el entorno de Alhendín, Gójar, Ogíjares, La Zubia y otros municipios del área metropolitana.
El episodio comenzó a intensificarse a mediados de agosto, con varios terremotos de magnitud superior a 4 y un seísmo que alcanzó aproximadamente magnitud 5 en Alhendín durante la madrugada del 15 de agosto. Aquel movimiento provocó daños materiales, desalojos preventivos y numerosas llamadas a los servicios de emergencia, registrándose en las horas y días posteriores centenares de réplicas.
Este fin de semana, el IGN ha llegado a contabilizar 40 movimientos en la provincia, mientras que la actividad continúa inquietando a los vecinos que ya temen que pueda producirse alguno más fuerte.
La sucesión de estos temblores ha tenido también un importante impacto psicológico. El temor a nuevas sacudidas llevó a numerosos vecinos a abandonar temporalmente sus viviendas.
Algunas personas optaron por desplazarse hacia la costa, abriéndose persianas de apartamentos que ya habían sido cerrados tras la primera quincena de las vacaciones de agosto. Otras han optado por pasar las noches fuera de sus casas, en parques o en sus vehículos, ante el miedo a que se produjeran nuevos terremotos.
La actividad no se ha limitado a Granada. En los últimos días también se han registrado movimientos en la provincia de Almería, dentro de un contexto de actividad sísmica en el sureste peninsular. El terremoto de Alhendín del 15 de agosto llegó a sentirse en distintos municipios almerienses, entre ellos Berja, donde el IGN registró una intensidad II, siendo precisamente en esta localidad donde se ha registrado hoy el primer movimiento sísmico de este lunes.
Los datos del IGN muestran que la serie sísmica continúa bajo vigilancia. El organismo señala que se trata de terremotos superficiales en el entorno de Alhendín y municipios próximos, y mantiene actualizado su catálogo a medida que se revisan las localizaciones y magnitudes de los movimientos.
Por el momento, los expertos insisten en que no es posible predecir cuándo se producirá un terremoto ni determinar de antemano su magnitud, por lo que recomiendan mantener la calma y seguir las indicaciones de Protección Civil y de los servicios de emergencia, que ya piensan que la red sísmica podría estar llegando a su fin.
