De las manos artesanales de una vecina de Salobreña nacen los bebés reborn más realistas del mercado
El taller de Cocoreborn de Mercedes Álvarez, recibe pedidos de todo el mundo, con envíos en 24 horas si están en stock
Diez años de experiencia creando bebés de silicona híper realistas para enviar por todo el mundo, avalan la iniciativa de Mercedes Álvarez, una vecina de salobreña que decidió montar un taller artesanal del que han salido ya más de 1500 bebés reborn.
Adquirir un bebé de Cocoreborn no es simplemente comprar una muñeca que parece tomar vida al cogerla en los brazos, es formar parte de un universo repleto de sorpresas y juegos para unos, pero también de una herramienta psicológica que ayuda a sanar a muchas personas, según los expertos.
Los bebés reborn no son simples muñecos, son figuras hiperrealistas creadas con materiales de alta calidad como vinilo o silicona, diseñadas para parecerse lo más posible a un bebé real. Cada detalle es trabajado con esmero para conseguir la exclusividad. Cada uno de ellos es diferente y único. Desde la textura de la piel, el color de ojos, el pelo, el peso y todos los detalles necesarios para simular a un recién nacido.
Los psicólogos afirman que “pueden convertirse en una herramienta valiosa para quienes atraviesan duelos por abortos o la pérdida de un bebé, personas con ansiedad o depresión, e incluso adultos mayores con Alzheimer. La sensación de sostener, vestir y cuidar a estos muñecos puede generar una respuesta emocional positiva y brindar compañía”.
Y en esta empresa de Salobreña con siete trabajadoras lo saben. Por eso crean muñecos que forma parte de ediciones limitadas y personalizadas, con una producción reducida que convierte cada creación en una pieza verdaderamente exclusiva e irrepetible.
Están hechos con un cuerpo completo de silicona, “diseñados para ofrecer una experiencia aún más realista e interactiva, ya que pueden bañarse con suavidad, incorporar sistema de líquidos, con una estructura interna que les permite adoptar diferentes posturas.
Acompañan a sus clientes en cada etapa de la experiencia Cocoreborn. “Desde la elección de tu bebé hasta cualquier necesidad posterior. Ofrecemos una atención cercana, personalizada y alineada con el nivel de excelencia que define nuestra marca”, señalan en su página web: COCOREBORN
La creación personalizada puede tardar entre una semana a dos meses, aunque si el cliente lo necesita por algo especial intentan adaptarse.
El concepto de los bebés reborn nació en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con expertos en el tema, en aquella época, las madres personalizaban las muñecas de sus hijas para hacerlas más realistas, utilizando los materiales que tenían a su alcance. Con el tiempo, este proceso evolucionó hasta convertirse en una forma de arte, con artistas dedicados a esculpir, pintar y dar vida a estos muñecos de manera minuciosa.
















