Las familias de Felipe Fernández Fajardo y Francisco Rodríguez López, primeras víctimas identificadas de las fosas comunes de Padul, recibirán sus restos el próximo lunes
De las 70 personas que se estima fueron arrojadas allí, el equipo de la UGR 'Universidad y Memoria' ha exhumado ya a 35
Las familias de Felipe Fernández Fajardo y Francisco Rodríguez López recibirán los restos de sus familiares en un acto público que se celebrará el próximo lunes, 12 de octubre, en el Centro Cultural 'Federico García Lorca' de Padul. Felipe y Francisco son las dos primeras víctimas identificadas entre las treinta y cinco personas ya exhumadas por el equipo interdisciplinar 'Universidad y Memoria' de la Universidad de Granada (UGT) de las fosas comunes del cementerio municipal de Padul. La identificación ha sido posible gracias a los análisis genéticos realizados por el Laboratorio de Genética de la Universidad de Granada y al cotejo de ADN con muestras aportadas por sus descendientes.
Las investigaciones históricas sitúan en las fosas comunes del cementerio de Padul a unas setenta personas represaliadas durante los primeros meses que siguieron al golpe de Estado de 1936. El equipo de la UGR continúa con los estudios antropológicos y genéticos de las treinta y tres personas ya exhumadas pero no identificadas. La localización de las víctimas restantes permanece a la espera de que las familias titulares de varios nichos construidos sobre el espacio que podría albergar los demás enterramientos autoricen una intervención temporal en la zona.
La entrega del próximo lunes reunirá a familiares, representantes institucionales y miembros del equipo investigador. Para las familias, el acto supone la culminación de una búsqueda prolongada durante décadas.
Sobre las víctimas
Felipe Fernández Fajardo residía en el granadino pueblo de Dúrcal en el año 1936. Padre de familia y albañil de profesión, no se había destacado especialmente en la política de los años republicanos. Pese a ello, fue detenido tras el golpe de Estado y trasladado a Padul, donde fue fusilado en las tapias del cementerio. La familia no conoció el lugar exacto de su enterramiento hasta años después. A pesar del silencio impuesto durante décadas, sus familiares conservaron su memoria y continuaron buscando su paradero, lo que ha permitido hoy la recuperación e identificación de sus restos.
Francisco Rodríguez López fue asesinado junto a su esposa, Enriqueta Guerrero Martín, en los meses posteriores al golpe de Estado de 1936. Francisco nació en Ízbor, aunque residía junto a su familia en Pinos del Valle, dedicándose a la elaboración de carbón vegetal junto a otras labores del campo. Según las investigaciones históricas, su detención y asesinato, junto al de Enriqueta Guerrero, podrían estar relacionados con la búsqueda de su yerno, Ramón Montoro, secretario de las Juventudes Socialistas de Pinos del Valle, que no pudo ser localizado por las nuevas autoridades. El matrimonio fue trasladado a Padul y fusilado junto al cementerio municipal, donde sus restos fueron enterrados en una fosa común.
Los trabajos en el Cementerio Municipal de Padul forman parte de las actuaciones de investigación, localización, exhumación e identificación de víctimas que desarrolla la Universidad de Granada, que próximamente retomará las labores de localización y excavación de fosas comunes en el Barranco de Víznar y Güéjar Sierra.
















