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Opinión/ Responsabilidad, Solidaridad, Empatía y Karma

Fdo. Rafael Contreras Rodríguez. Secretario de Convergencia Andaluza Almuñécar.
Sra. Alcaldesa, no nos tocaba en estos momentos tener que hablar sobre esto, estamos en una situación tan grave por la pandemia producida por el Coronavirus, que correspondería aunar y concentrar los esfuerzos de todos en ayudarnos mutuamente a superar esta doble tragedia sanitaria y económica. Pero usted nos obliga, porque para usted existen otras prioridades. La suya tirar el mercado a toda costa.

Hay un cierto paralelismo entre su actuación y la de Donald Trump, que mientras en EEUU mueren miles de personas, él sigue construyendo su muro en la frontera con Méjico, contra viento y marea (entiéndase pandemia y confinamiento en este caso); simplemente también es su prioridad.

Declara usted que “derriba el mercado por absoluta responsabilidad”, y con ello menosprecia la inteligencia de sus vecinos, pues todos sabemos que la RESPONSABILIDAD real hubiera sido no abandonar la obligación legal del mantenimiento de un edificio público durante los últimos nueve años, lo que lleva aparejado una clara dejación de funciones que la inhabilita, al menos moralmente, para ejercer el cargo que ocupa.

No muestra ninguna SOLIDARIDAD con la situación de emergencia que vivimos todos y que está produciendo miles de muertes, ni siquiera con sus propios vecinos, al facilitar que la cadena de contagios en su propio pueblo se pueda seguir propagando a través de los trabajadores que vienen de fuera a derribar el mercado, su gran obra. Y no me diga que sí es solidaria por enviar a tres concejales y un fotógrafo a repartirles su carta personal a nuestros mayores en la viviendas de la tercera edad, con la excusa de distribuirles mascarillas (lo que debería hacer el personal de emergencias habilitado), cuando la realidad es que su interés en esa actuación fue únicamente una ruin intención de hacer propaganda política de forma miserable en unos momentos en el que este tipo de actuaciones a la gente de a pie simplemente nos dan asco, y si sirven para algo es sólo para probar una vez más su catadura moral y la de su séquito, aunque al menos uno de ellos tuvo la dignidad moral de pedir disculpas.

Usted ha hecho del derribo del mercado su cruzada personal y la manera de querer demostrar al pueblo su poderío, pues para usted esto, en su guerra personal, alimentada por su propio complejo, supone un triunfo sobre el anterior alcalde, sin importarle para ello llevarse por delante a quién sea, esos son “daños colaterales” que diría su sequito ‘apesebrado’. Y es precisamente su falta de EMPATÍA la que se ha llevado por delante a los concesionarios del mercado y colateralmente al comercio de su entorno, por su forma de ser altiva y prepotente jamás se pondrá ni siquiera mentalmente en la piel de los damnificados, y lo que es peor ni siquiera se le pasa por la cabeza que su cargo se lo exige, pues ser Alcaldesa implica la obligación de preocuparse y ayudar a sus vecinos, y mucho más aún si son víctimas de una situación provocada por usted misma y por sus colaboradores necesarios.

No se olvide de que usted no es Alcaldesa por los votos de los almuñequeros, ya que perdió las elecciones en el municipio y perdió en cada una de la totalidad de mesas electorales en el pueblo de Almuñécar; usted es Alcaldesa por el apoyo de algunos grupos políticos municipales, por los que tenían razones evidentes para hacerlo, como el de Más Almuñécar, para mantener su cada día mayor “red clientelar”; como el de Izquierda Unida por sus intereses económicos en el camping “El Carambolo” y en la gasolinera de “Hercofrut”, intereses escondidos bajo el manto o el mantra del odio a Benavides, y por el inexplicable e imprevisible de Ciudadanos, cuyos intereses están aún por descubrir, lo que sin duda ocurrirá, pues quién comprende que alguien apoye a quien ha estado haciendo una feroz oposición hasta el momento de las elecciones si no es a cambio de algo.

Por eso confiamos en que el KARMA hará su trabajo, y al igual que Trump sigue construyendo su muro y paradójicamente éste ahora protegerá a los mejicanos de la pandemia, pues EEUU tiene muchos más infectados que Méjico, usted algún día dejará de ser alcaldesa, y sus vecinos ya no tendrán miedo a sus represalias, en ese momento se dará cuenta de cuánta gente la quiere y la valora por sus años de Alcaldesa destruyendo en vez de construyendo, y eso lo sabrá justo el día que cuando vaya a un comercio de los que ha arruinado a comprar algo, le pasen la cuenta.

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