Publicidad

A pesar del Covid, mejor en positivo

Editorial/ Mariló Joya.

Estamos en casa, confinados desde hace casi un mes, obligados por una pandemia mundial que tiene nombre propio, coronavirus o CIOVID-19, que se ha cobrado miles de víctimas a cuyas familias damos desde aquí nuestro más sincero pésame.

Este maldito virus que no ha respetado a nada ni a nadie, está arrasando con una generación de mayores que aún no merecían marcharse de repente y en soledad, mucho menos de esta forma. Pero el virus no solo afecta a mayores, cada vez son más los casos de fallecimiento de personas más jóvenes con patologías previas o sin ellas, sin que exista explicación del porqué, mientras se investiga si es que existe una cepa más letal del Covid-19.

Que no se tomaron medidas a tiempo… eso ya lo hemos asumido y no cabe discusión.
Que se ha gestionado mal la compra de material sanitario para protección y hay demasiados contagios entre los profesionales que conviven a diario con los enfermos… de eso responderán en su momento los que debieron tomarlas.
Que se han cometido demasiados errores en la gestión de la enfermedad… incuestionable.
Pero que ningún gobierno o gobernante estaba preparado para afrontar algo así… también cierto e indiscutible.

¿Y ahora qué? ¿Nos conformamos con lo que nos ha tocado y agachamos la cabeza en casa lamiéndonos las heridas? ¿Nos desahogamos en las redes sociales poniendo a parir a diestro y siniestro a todo el que nos parezca culpable o un blanco perfecto para volcar sobre ellos toda la rabia contenida que vamos acumulando día a día?

Yo lo he vivido en mis propias carnes. He sentido el insulto y el desprecio más rastrero por hacer mi trabajo. El hecho de que los que trabajamos en medios de comunicación podamos salir a la calle a hacer nuestro trabajo y poder movernos por lugares en los que la mayoría de la población no puede estar, parece algo imperdonable para algunos. Pero bueno, no puedo hacer otra cosa que seguir haciendo mi trabajo que es el de informar, intentando mostrar el lado menos duro de la situación, e incluso convertirme en los ojos de los que quieren recordar todo lo bello y bueno que les espera fuera del confinamiento.

Hace unos días fui a hacer una entrevista al párroco de Almuñécar para conocer la situación de la parroquia y de Cáritas en estos momentos difíciles. Cuando finalicé, de vuelta a casa, grabé todo el recorrido. Cada rincón, cada calle, cada plaza, cada trocito de playa, cada avenida vacía y la sensación de soledad que se siente al caminar en solitario. Al llegar a casa edité la grabación y la publiqué en mi periódico y en las RRSS como suelo hacer siempre que tengo la ocasión de salir a realizar mi trabajo y mostrar a mis vecinos que la vida nos está esperando detrás de la puerta de casa porque todo sigue donde lo dejamos.

Recibí muchos comentarios desagradables que no voy a reproducir por respeto y pudor, pero llegaron muchos más mensajes de agradecimiento, palabras de ánimo, peticiones de seguir mostrando nuestro pueblo, la playa y el mar siempre que tenga la oportunidad de hacerlo. Personas que me agradecen poder ver a sus padres o hijos en los balcones cuando muestro los aplausos cada tarde, los que son fieles a Infocosta porque necesitan saber lo que pasa a nuestro alrededor y acuden cada día a nuestras páginas para estar informados y poder compartir todas las muestras de agradecimiento a los sanitarios que están en los centros de salud y hospitales, la labor de las fuerzas de seguridad o los datos que nos ofrecen los gabinetes oficiales o los políticos a través de sus comparecencias públicas.

Todo esto, lo negativo y mucho más lo positivo, me animan a continuar con mi trabajo a pesar de las dificultades que atravesamos que son muchas. Piensen que un medio de comunicación se mantiene vivo por la publicidad y a ver quién es el valiente que gasta un solo euro en estos tiempos.
Pero la vida sigue y seguirá después, aunque nunca como hasta ahora.

Los que no veis nada positivo, los de la queja permanente y la crítica tóxica y gratuita: Tened presente que un día, esperemos que no muy lejano, tendremos que enfrentarnos de nuevo a nuestro día a día y deberemos estar fortalecidos para afrontarlo con capacidad y ganas.

Serán tiempos difíciles los que nos esperen, pero si aprovechamos este paréntesis para cuidarnos, trabajar, planear, proyectar, aprender y compartir... el regreso a la “batalla” será mucho más llevadero.

Eso sí, no os olvidéis de gestionar vuestras ayudas de forma telemática y exigir todo aquello que os corresponda y que os ayuden a seguir ahora para poder continuar después.

Feliz Semana Santa y recuerda: #QuédateEnCasa.


Galería Fotográfica de la noticia 3

Más noticias de Costa Tropical