Granada cierra 2025 como la segunda provincia española con más tasa de paro
CC.OO. alerta de la necesidad de subir salarios y UGT critica que el mercado laboral está marcado, un año más, por la elevada estacionalidad, el paro juvenil y la parcialidad involuntaria
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025, hechos públicos hoy, 27 de enero, sitúan a Granada con una tasa de paro de un 17,30%: 77.600 personas, 10.700 menos que el trimestre anterior (88.300), y 12.500 menos que en 2024 (90.100). La tasa de empleo se sitúa en el 46,73 %, con 371.100 ocupados, 4.900 menos que hace tres meses (376.000) y 10.400 más que en 2024 (360.700). Granada, sin contar Ceuta y Melila, es la segunda provincia con más paro de España, sólo por detrás de Cádiz (17,5%), muy lejos ambas de las tasas de desempleo nacional (9%) y andaluz (14%). En este sentido, el secretario general de CC.OO. Granada Daniel Mesa, ha alertado de la necesidad de subir los salarios para recuperar poder adquisitivo y poner freno a la precariedad.
Y es que, en su opinión, una economía como la granadina, fuertemente condicionada por el consumo interno, no puede sostenerse sobre la base de la precariedad. En ese sentido, ha reclamado la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta el 60 % del salario medio neto y ha anunciado “un intenso año de negociación de convenio colectivos”.
Concretamente, ha explicado que CC.OO. negociará a lo largo de 2026 diez convenios colectivos provinciales para cerca de 80.000 personas con un objetivo claro: la recuperación de poder adquisitivo para hacer frente a los desmesurados aumentos de los precios de la cesta de la compra, la energía y la vivienda; porque “una economía es más eficiente, crece más y disminuye el paro cuando reparte la riqueza, y por ello Granada debe dejar de ser el patio trasero del empleo para convertirse en un motor de excelencia productiva”, ha advertido.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025 confirman, una vez más, que el mercado laboral de Granada sigue "atrapado" en un modelo productivo frágil, estacional y profundamente precarizado, incapaz de ofrecer empleo estable y de calidad a la mayoría de la población trabajadora. La estructura sectorial del empleo “sigue anclada en los servicios y en actividades estacionales, como la agricultura y el turismo, lo que provoca una elevada volatilidad del empleo y dificulta la estabilidad laboral a lo largo del año”, ha asegurado el secretario provincial del sindicato, considerando imprescindible impulsar políticas públicas decididas para diversificar el modelo productivo provincial, apostando por la industria, la economía verde, los cuidados y los servicios de alto valor añadido.
Por su parte, Encarna Vargas, secretaria de Empleo y Política Sindical, Institucional y Sociedad de la Unión General de Trabajadores (UGT) Granada, ha valorado positivamente los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2025 publicados hoy, que a su juicio están ligados a la campaña navideña y, por tanto, con una buena parte de contenido estacional, evidenciando la enorme dependencia que la economía granadina continúa manteniendo del sector terciario. Dichos datos confirman, para Vargas, que Granada acaba 2025 como una de las provincias con más paro de España, señalando directamente a la estructura económica de la región. "El mercado laboral está marcado, un año más, por la elevada estacionalidad, el paro juvenil y la parcialidad involuntaria".
Además, vincula esta situación a la debilidad del empleo industrial, una de las grandes asignaturas pendientes, manifestando que esto se debe al "mantenimiento de un modelo productivo obsoleto, enfocado en la explotación intensiva de recursos, mano de obra barata y baja inversión en innovación".
De cara al nuevo año, Vargas es tajante al afirmar que 2026 debe ser el año del fin de la precariedad en la provincia. La hoja de ruta de UGT pasa por avanzar hacia un modelo que genere cohesión social y sostenibilidad. "Necesitamos una transición hacia actividades más sostenibles, digitales y centradas en el conocimiento que permitan alcanzar una prosperidad compartida", ha afirmado.
La responsable de UGT ha destacado que aún persiste un margen relevante para reducir el desempleo, especialmente entre las personas en paro de larga duración. Para lograrlo, ha considerado imprescindible reforzar las políticas activas de empleo y dotar adecuadamente a los servicios públicos, mejorar la orientación y formación personalizada con sistemas de evaluación que midan su impacto real, sin olvidar, que hay que impulsar una mejora efectiva de los salarios a través de la negociación colectiva para que el crecimiento llegue a todas las personas trabajadoras.
Por último, la ugetista ha puesto el foco en la protección jurídica de los trabajadores frente al despido. Así, ha criticado que el sistema actual, heredado de la reforma de 2012, no garantiza una protección suficiente frente al despido injusto. "Reiteramos la necesidad de una reforma que restablezca la justicia en el despido y garantice una reparación adecuada", ha subrayado, asegurando que durante 2026 UGT trabajará sin descanso, entre otros objetivos, por conseguir jornadas laborales más equilibradas y un marco que garantice la dignidad de la clase trabajadora granadina.
Subida del SMI y negociación colectiva
Ante este escenario, Comisiones Obreras Granada considera prioritaria la revisión y subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Dani Mesa ha recordado que “los estudios económicos demuestran que las empresas están creciendo y que existe margen real para mejorar salarios sin destruir empleo”, por lo que ha reclamado trabajar con el Gobierno para avanzar en este sentido y frenar la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras.
El sindicato ha exigido además una reducción urgente de la temporalidad y de la parcialidad involuntaria, y una apuesta de manera firme por la negociación colectiva como herramienta fundamental para mejorar las condiciones laborales y garantizar estabilidad en el empleo.
“Granada no puede seguir viviendo de campañas, picos estacionales y empleo precario. O se cambia el modelo productivo, o se condena a generaciones enteras a la inestabilidad laboral”, ha concluido Dani Mesa. Es necesario un compromiso firme de las administraciones públicas y del tejido empresarial para cambiar el rumbo y construir un modelo económico más sólido, inclusivo y sostenible”, concluye el dirigente sindical.
Un empleo cada vez más estacional
El análisis de la evolución por sectores pone de relieve un patrón que CC.OO. Granada considera alarmante. Mientras los servicios concentran ya el 69 % del empleo, reforzando la dependencia de actividades de bajo valor añadido y alta temporalidad, otros sectores estratégicos muestran una evolución preocupante.
La construcción registra una caída abrupta, pasando del 8,3 % de los activos en el segundo trimestre de 2025 al 5,5 % en el cierre del año, el nivel más bajo del periodo analizado. “Esta caída refleja el agotamiento de un sector clave y la falta de una apuesta pública decidida por la rehabilitación, la vivienda pública y la inversión productiva”, ha señalado Mesa.
La industria, aunque crece de forma moderada hasta el 7,9 %, sigue teniendo un peso claramente insuficiente para sostener un empleo estable, mientras que la agricultura, pese a su repunte hasta el 10,8 %, vuelve a evidenciar un comportamiento estrictamente estacional, con subidas y bajadas bruscas a lo largo del año.
Especialmente relevante es la evolución del colectivo de personas paradas que buscan su primer empleo o llevan más de un año en desempleo. Aunque su peso se reduce hasta el 6,7 %, el sindicato ha advertido de que esta mejora “no puede ocultar una realidad marcada por la temporalidad, la parcialidad involuntaria y los bajos salarios”.















