La concejal y portavoz del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Rubite, Gádor Esteban, ha denunciado públicamente la situación de "quiebra técnica" y el castigo fiscal al que el equipo de Gobierno del Partido Socialista (PSOE) está sometiendo a los vecinos de la localidad.
Tras la celebración del último pleno extraordinario el pasado 6 de abril, Esteban ha lamentado que la única solución de los socialistas ante su propia incompetencia sea dar "otra vuelta de tuerca al bolsillo de los rubiteños". En dicha sesión, se acordó la implantación de nuevas medidas económicas para el próximo año con el fin de afrontar una deuda acumulada de 441.000 euros, derivada del impago del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y la Seguridad Social de los propios trabajadores municipales.
Como consecuencia de esta deuda, los ciudadanos verán incrementado el impuesto municipal de vehículos del 1,2% al 1,5%. “Es inadmisible que los vecinos tengan que pagar más impuestos para tapar los agujeros que genera una gestión negligente. Se está pidiendo un esfuerzo extra a las familias para pagar los platos rotos de unos gobernantes que no cumplen con sus obligaciones básicas”, ha afirmado.
La portavoz popular ha revelado, además, la gravedad de la situación financiera, donde Hacienda ya ha procedido al embargo de los ingresos que el Ayuntamiento percibía por los impuestos gestionados por la Diputación de Granada debido al incumplimiento reiterado del Plan de Ajuste del Ministerio.
“Lo que estamos viviendo es un ‘suma y sigue’ que no tiene fin. Los socialistas nos han metido en un laberinto de deudas que nos mantendrá hipotecados hasta el año 2038 con este plan de ajuste, en el mejor de los casos, y hasta 2060 según el plan anterior aprobado en 2025, que ascendía a más de un millón de euros con el consiguiente incremento del recibo del IBI y la creación del Impuesto de Plusvalía”, ha explicado.
Así, ha advertido que esta situación se agravará si el Ayuntamiento no cumple a rajatabla con las medidas impuestas y ha mostrado su preocupación por las facturas pendientes a proveedores que aún se arrastran desde 2023.
Desde el Grupo Popular se oponen frontalmente a este incremento de la presión fiscal, indicando que “nuestra obligación es informar responsablemente a todos los vecinos de la cruda realidad de nuestro municipio. Rubite no puede seguir siendo noticia por los impagos y la mala administración de nuestro dinero”.
