Como agua de mayo, esperada y aplaudida, ha sido la velada que tenía preparada la “Peña Flamenca Ciudad de Motril”, para este fin de semana. Con apenas seis meses de edad, ya la están catalogando como un referente de las cosas bien hechas en la Costa, en cuanto a citas culturales se refiere y concretamente al Arte del Flamenco. Zambomba flamenca, flamenco de peña, exaltación a la saeta, son algunas de las convocatorias que han ofrecido dejando claro que con tesón, trabajo y humildad, se pueden hacer “alfileres de colores”.
Una abarrotada “Sala Flamenco Katena”, bajo la denominación de “Flamenco Experience”, abrazaba una cita que prometía calor, color y sabor. Nos presentaron a Manuel Carmona Heredia “Nene de Santa fé”, flamenco puro donde los haya, fragüero, “jondo” y con una inconfundible voz afillá; también el arate de la noche, se paseaba entre las tablas del escenario, su hijo, Manuel Carmona, lo acompañaba con una sonanta preñada de alma y sonando a nochecita oscura; el bajo de la mano de Yoni, en el teclado Román y en la percusión Antonio, todos arrebujaos con el aceite hecho soniquete de Paco Maldonado y Ricardo de la Juana.
Miguel Montes y Kiko Rodríguez, presidente y secretario, respectivamente, hicieron el protocolario prólogo del acto, agradeciendo el cariño que en cada acto muestran los asistentes y alusión especial a los miembros de la Peña de lo Ogíjares “Eva Yerbabuena”, y a “José Motriles” que siempre acompaña y apoya a la Asociación Cultural de Motril.
Se abrieron las puertas del cielo y una cerradura de la noche, con tres vueltas de compás, que regaló un ramillete de duendes saltarines y musas paseándose en su bamba, Tientos Tangos, Malagueñas, Cuplé… vinieron cargados de razón y pureza dejando presente que la noche venía con bolsitas de canela y clavo, exiliando a las “modernuras” del recinto.
Quince minutos de cortesía para alimentar los cuerpos, dieron paso al metal añejo de “Nene”, Soleá de Alcalá, Apolá, Seguirilla…, hicieron retorcerse los hierros para forjándose una barroca reja, de “jondura y duquelas”, bajo un ascua de oro y honradez en el cante.
La velada no paraba de dar sorpresas. Una fresquita brisa de la noche, hizo llegar la majestuosidad de Conchi Maya, que vino desde Granada para acompañar a la Peña Motrileña. No pudo haber un “fin fiesta” más flamenco. Mientras se empezaban a paladear la soleá por bulería y bulerías del “Nene de Santa fé”, Conchi plantaba su hechuras sobre las maderas, bailó relajada, profunda, feliz…se olvidó de su cuerpo, sólo quedó arte mecido por su alma gitana y un color bruñido que invitaba a los presentes a pasear por las callejuelas oscuras del flamenco, mientras, todo el respetable, se terminaba de emborrachar de arte y pureza flamenca. Está claro, “el flamenco es patrimonio del alma y el alma sólo pertenece a Dios”.
La próxima cita que tiene la “Peña Flamenca Ciudad de Motril” es el día 26 de Mayo, en la Sala Flamenco Katena, donde se acogerá el “VI Concurso de Cante Jondo de Granada”, se podrá disfrutar del cante de Fina Colmenero, José A. Bermejo y Loreto de Diego, que estarán en Motril a partir de las 22:00 horas, siendo la entrada totalmente gratuita, como siempre.















