La localidad de El Pozuelo celebró en la tarde de ayer, 8 de febrero, la reapertura de su iglesia parroquial tras la finalización de las obras de restauración, en un acto que congregó a numerosos vecinos y que llenó por completo el templo.
La ceremonia religiosa incluyó la consagración del altar, la bendición de las imágenes y la celebración de la eucaristía, presidida por el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, acompañado por el vicario, sacerdotes de la zona y el párroco de la localidad, Freddy Banua.
Durante su intervención, Gil Tamayo destacó valores como la paz, la concordia, el respeto y la convivencia, subrayándolos como fundamentales para la cohesión social y la vida vecinal.
Al acto asistieron la alcaldesa de Albuñol, María José Sánchez; el alcalde pedáneo de El Pozuelo, Patricio Antequera; la alcaldesa pedánea de La Rábita, Rosi Montes; el concejal Ángel Rivas; así como representantes de la Policía Local, de la Comandancia de la Guardia Civil de Motril y de la Hermandad de Santiago Apóstol.
La jornada concluyó con un encuentro de convivencia vecinal, organizado por la Asociación de Mujeres de El Pozuelo, que ofreció buñuelos y chocolate a las personas asistentes, poniendo el cierre a un acto de gran significado para la localidad.
